
Cuando olemos producimos una reacción perceptiva en nuestro cuerpo. Aunque no seamos conscientes de ello nos está pasando continuamente. Bueno, si pensamos en olores intensos desagradables seguro que todos recordamos que hemos podido llegar a estornudar, vomitar o marearnos.El cuerpo no se estropea sólo.
Pues... ante los buenos aromas, todos estaríamos de acuerdo que la Naturaleza huele bien, el cuerpo responde saludablemente. Entonces no enferma.
Si podemos por lo menos encontrar esos aromas en esta sociedad moderna "en frasquitos" ¿por qué no integrarlo en nuestra vida?
No siempre encontramos rosas en la ciudad, como la de la imagen, que nos recuerden lo bien que huele la naturaleza.
Yo la encontré de camino a mi masaje con Ana y pensé en ella como "el frasquito natural y humano" que hay en mi vida.
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